Los Licores

Se trata de bebidas dulces con diferentes graduaciones alcohólicas, que pueden servirse solas o mezcladas con otro cocktail. Su elaboración varía según el fabricante, que con diversos cambios en los ingredientes logra sabores únicos para cado una. Es usual que las recetas tengan como base algún jarabe, plantas, frutos, hierbas o cremas, combinadas con pequeñas dosis de cierta bebida espirituosa.

En general, los mejores son los destilados. Y si bien existen algunos ingredientes que por su consistencia no se pueden destilar, se los macera o infusiona para mezclarlos con el alcohol. En muchas ocasiones, el resultado de la destilación es un licor incoloro, que al agregarle diferentes componentes adopta los tonos más diversos. Se tiene especial cuidado en que estos aditivos no afecten el resto de las cualidades del licor, por lo que se usan mezclas de azúcar y glucosa, miel, almíbar, colorantes no demasiado agresivos. Suelen tomarse como aperitivo, como digestivo, como ingrediente de alguna receta o inclusive en gastronomía. La gama de sabores es ilimitada, así como la textura, el color y la apariencia de cada uno.

Fuente: El Bar en Casa de Hernán Samonta. Ediciones Libertador. ISBN:987-9186-50-8